Dos estudiantes de nivel primaria en la capital de Durango resultaron intoxicados presuntamente tras ingerir clonazepam durante el horario escolar, lo que activó protocolos de emergencia por parte del personal educativo.
De acuerdo con los reportes, los hechos ocurrieron durante el recreo, cuando los menores habrían consumido el medicamento, un fármaco controlado utilizado para tratar trastornos de ansiedad y epilepsia. Tras presentar malestar, maestros y directivos notificaron de inmediato a los padres de familia y solicitaron apoyo al número de emergencias.
Una de las menores fue trasladada al Hospital Materno Infantil, donde recibió atención médica especializada. Los doctores determinaron que no presentaba signos graves de intoxicación; sin embargo, como medida preventiva se le realizó lavado gástrico y se le administró carbón activado. Su estado de salud se reporta estable y permanece en observación.
El segundo estudiante fue llevado a una clínica del Instituto Mexicano del Seguro Social, también en condición estable. Hasta el momento, ambos menores se encuentran fuera de peligro, aunque continuarán bajo supervisión médica.
Este incidente ocurre en un contexto de creciente disponibilidad de medicamentos controlados en el mercado informal. Especialistas del Instituto de Salud Mental del Estado de Durango han advertido sobre el aumento en la venta de ansiolíticos y antidepresivos sin receta, lo que representa un riesgo, particularmente para menores de edad.
Autoridades educativas iniciaron una investigación para determinar cómo los estudiantes obtuvieron el fármaco, mientras que expertos hicieron un llamado a madres y padres de familia a resguardar adecuadamente los medicamentos en casa y evitar que los menores tengan acceso a ellos sin supervisión.
Asimismo, se exhortó a reforzar las acciones preventivas en escuelas y fomentar la comunicación entre docentes y tutores para prevenir este tipo de situaciones.