La inflación en México volvió a repuntar en marzo de 2026, alcanzando un 4.59% anual, su mayor nivel desde octubre de 2024, y superando el 4.02% registrado en febrero, según datos oficiales del INEGI. Este aumento mensual de 0.86% marca el tercer mes consecutivo al alza, luego de cerrar 2025 alrededor del 3.69%.
El incremento general de precios se concentró principalmente en el componente no subyacente, que incluye productos volátiles como frutas y verduras. En contraste, la inflación subyacente, que refleja bienes y servicios más estables, se mantuvo relativamente controlada, descendiendo ligeramente de 4.50% a 4.45%.
Entre los productos y servicios que más aumentaron en marzo destacan:
Pepino: +42.71%
Jitomate: +42.01%
Transporte aéreo: +26.28%
Limón: +18.26%
Tomate verde: +16.46%
Papa y otros tubérculos: +14.92%
Otros artículos que contribuyeron al alza incluyen pollo, electricidad y alimentos preparados en fondas, taquerías y loncherías, lo que impacta directamente el gasto cotidiano de las familias.
El repunte se atribuye principalmente a factores estacionales y de oferta, como condiciones climáticas que afectaron la producción agrícola, especialmente de frutas y verduras. A pesar de la aceleración de los precios, la cifra anual se mantuvo ligeramente por debajo de las expectativas de algunos analistas, que proyectaban un 4.64%.
La inflación se mantiene por encima del rango objetivo del Banco de México (3% ± 1%), y estos movimientos ocurren semanas después de que la institución recortara su tasa de interés en 25 puntos base a finales de marzo, buscando equilibrar la economía y estimular la actividad.
El comportamiento de los precios indica un impacto directo en el bolsillo de los consumidores, sobre todo en productos de la canasta básica, y refleja la importancia de vigilar tanto los factores de oferta como la política monetaria para contener la inflación en los próximos meses.