El fiscal general de Texas, Ken Paxton, abrió una investigación civil contra la empresa Lululemon USA Inc. para determinar si la marca ha engañado a los consumidores sobre la seguridad, calidad y posibles efectos en la salud de sus productos deportivos.
La indagatoria se centra en la presunta presencia de sustancias químicas en algunas prendas, entre ellas compuestos conocidos como PFAS, los cuales podrían estar asociados a riesgos como alteraciones hormonales, problemas reproductivos y otros efectos en la salud, de acuerdo con las autoridades.
Lululemon, reconocida internacionalmente por su ropa deportiva y de estilo de vida, generó más de 11 mil millones de dólares en ingresos durante el último año fiscal, y se promociona como una marca enfocada en el bienestar, la sostenibilidad y el rendimiento.
La investigación también revisará las prácticas de cadena de suministro, los protocolos de prueba y la lista de sustancias restringidas de la compañía, con el fin de verificar si cumple con los estándares de seguridad establecidos.
El fiscal señaló que los consumidores no deben ser engañados respecto a productos que se comercializan como saludables o sostenibles, y advirtió que, en caso de encontrarse violaciones a la ley, la empresa deberá responder ante la justicia.