La secretaria de las Mujeres, Citlalli Hernández, fue señalada en redes sociales y por diversos actores públicos tras presuntamente haber llamado a boicotear a Totalplay, empresa de telecomunicaciones perteneciente a Grupo Salinas, propiedad del empresario Ricardo Salinas Pliego, durante un conversatorio realizado en el Congreso de la Ciudad de México.
El señalamiento surgió luego de su participación en el encuentro titulado “Hay futuro y es de izquierda”, donde se abordaron temas relacionados con el activismo juvenil y las posturas frente a diversas injusticias a nivel global, como la guerra en Palestina. En ese contexto, la funcionaria utilizó como ejemplo la posibilidad de impulsar boicots económicos como forma de presión social.
“Pensemos en Salinas Pliego, o sea, si todos iniciamos un boicot (…) iniciando por los propios gobiernos de Morena, que no tenga nadie un contrato con Totalplay, por ejemplo. (…) Tenemos que movilizarnos, tenemos que organizarnos”, expresó Hernández durante el conversatorio.
Las declaraciones generaron críticas inmediatas en redes sociales, donde se cuestionó que una funcionaria pública utilizara un espacio institucional para promover lo que algunos calificaron como “boicots ideológicos” contra una empresa privada. La periodista Laura Brugés señaló que este tipo de expresiones podrían interpretarse como una advertencia autoritaria. “Una funcionaria pública llamando a boicots ideológicos usando los recursos públicos de un congreso para presionar a un actor privado por razones políticas, suena a advertencia autoritaria”, escribió en su cuenta de X.
Ante la polémica, Citlalli Hernández respondió y negó haber hecho un llamado formal al boicot desde su posición como funcionaria. Aseguró que su participación fue en calidad de invitada a un diálogo con jóvenes y que sus comentarios se centraron en reflexionar sobre distintas formas de activismo y militancia.
“Es importante no desinformar. Yo no hice ningún llamado ni hablé desde mi posición institucional. Estuve en una conversación con jóvenes de la generación Z y hablamos de las diversas formas de hacer activismo y militancia frente a las injusticias”, afirmó.
La titular de la Secretaría de las Mujeres añadió que sí cree en la resistencia civil pacífica y en el cambio de hábitos de consumo como una forma de expresión política. En ese sentido, sostuvo que si la ciudadanía considera que un empresario debe cumplir con sus obligaciones fiscales, puede optar por no consumir productos de sus empresas.
“Si creemos que un empresario como Salinas Pliego debe pagar sus impuestos, no consumamos productos de sus empresas hasta que los pague”, señaló, al referirse al activismo económico como una herramienta legítima de presión social.
El posicionamiento ocurre en un contexto en el que el Servicio de Administración Tributaria (SAT) informó que en enero de 2026 requerirá al empresario Ricardo Salinas Pliego el pago de alrededor de 51 mil millones de pesos por adeudos fiscales acumulados de sus empresas.
Al conversatorio, organizado por el colectivo Generación Esperanza, también asistieron la diputada morenista Andrea Navarro, la estudiante y activista Arlín Medrano, así como el sociólogo Lautaro Rivara.