La senadora morenista Andrea Chávez lanzó fuertes críticas a su homóloga panista Lilly Téllez después de que esta pidiera públicamente apoyo del gobierno de Estados Unidos para combatir el crimen organizado en México. Chávez calificó el acto como una “traición a la patria” y acusó a Téllez de promover la injerencia extranjera.
“La que no quiere a su patria, no quiere a su madre. Injerencista”, escribió Chávez en redes sociales, defendiendo a la presidenta Claudia Sheinbaum, quien también condenó la postura de Téllez, comparando el gesto con los conservadores del siglo XIX que solicitaron un emperador europeo para gobernar México.
El grupo parlamentario de Morena en el Senado respaldó la posición de Sheinbaum con un mensaje institucional: “Alta traición es ir al extranjero a pedir que se viole nuestra soberanía.”
El llamado de Téllez ha reabierto el debate sobre los límites de la oposición política y el respeto a la soberanía nacional. Expertos en derecho constitucional recuerdan que el artículo 39 de la Carta Magna establece que “la soberanía nacional reside esencial y originalmente en el pueblo”, y advierten que someterla a intereses externos podría constituir una falta grave.