La senadora morenista Andrea Chávez descartó este martes su interés en presidir el Senado de la República para el siguiente periodo legislativo, argumentando que su enfoque estará completamente en Chihuahua, donde busca fortalecer su presencia con miras a la candidatura por la gubernatura en 2027.
“Prefiero estar, sin lugar a duda, en la sierra tarahumara, logrando, como lo estamos haciendo, que cientos de miles de chihuahuenses se sientan por fin escuchados y representados”, declaró Chávez en un mensaje difundido en redes sociales.
A pesar de las versiones que la perfilaban para encabezar la Cámara Alta, la legisladora subrayó que nunca ha manifestado tal intención: “No he comunicado que busque presidir el Senado de la República porque no busco presidir el Senado de la República”.
Chávez justificó su decisión argumentando que la presidencia del Senado exige neutralidad política, algo que, dijo, “no llama demasiado mi atención”. En contraste, reiteró su apuesta por una estrategia de contacto directo con los ciudadanos.
Gira con ambulancias y caravana médica
La decisión de Chávez ocurre mientras enfrenta cuestionamientos por el uso de recursos en su promoción territorial. De acuerdo con una investigación de Latinus, la senadora ha intensificado su presencia en Chihuahua mediante una caravana médica que opera con ambulancias propiedad de FMedical, empresa ligada a Fernando Padilla Farfán, amigo cercano y contratista recurrente de Adán Augusto López, actual coordinador de Morena en el Senado.
Estas unidades médicas ofrecen servicios gratuitos de salud en zonas populares, principalmente en Ciudad Juárez, y forman parte central de la gira territorial que Chávez anunció este martes, la cual abarcará los 67 municipios del estado durante el receso legislativo entre julio y agosto.
La senadora también ha desplegado una agresiva campaña de publicidad en redes sociales y anuncios espectaculares, consolidando su figura como una de las cartas fuertes de Morena en Chihuahua, aunque su activismo ha generado suspicacias sobre el uso de recursos privados y su eventual coordinación con otros actores políticos del oficialismo.
Con esta gira, Andrea Chávez pone formalmente en marcha su operación rumbo a 2027, en un contexto donde la delgada línea entre labor legislativa y promoción electoral anticipada sigue siendo objeto de debate.