El gobierno de Javier Milei incluyó a cinco organizaciones criminales de América Latina en una nueva disposición encaminada a combatir las amenazas transnacionales y el financiamiento de actividades terroristas.
Dos organizaciones del crimen organizado mexicano quedaron incluidas en el registro antiterrorista de Argentina, luego de que la administración del presidente Javier Milei determinara ampliar las medidas de vigilancia y control sobre agrupaciones consideradas una amenaza para la seguridad internacional.
Se trata del Cártel de Sinaloa y La Nueva Familia Michoacana, cuyos nombres fueron incorporados junto con los de otras tres organizaciones latinoamericanas: las FARC-EP y el Ejército de Liberación Nacional (ELN), de Colombia, así como Los Tiguerones, de Ecuador.
La disposición busca establecer mayores mecanismos de seguimiento sobre las actividades de estas estructuras, particularmente en lo relacionado con posibles operaciones financieras, movimientos internacionales y vínculos con redes delictivas.
Con su incorporación al Registro Público de Personas y Entidades vinculadas a Actos de Terrorismo y su Financiamiento (RePET), las autoridades argentinas pretenden facilitar la identificación de riesgos y el intercambio de información con organismos de seguridad de otros países.
La decisión forma parte de las acciones impulsadas por el gobierno argentino para enfrentar amenazas relacionadas con la delincuencia organizada que trascienden las fronteras nacionales.
La inclusión de las dos agrupaciones mexicanas adquiere relevancia debido a su presencia en investigaciones sobre narcotráfico y otros delitos, así como por la atención que sus operaciones han generado entre autoridades extranjeras.
Esta determinación también abre un nuevo capítulo en las medidas internacionales dirigidas contra organizaciones criminales de origen mexicano, al incorporar sus actividades dentro de los mecanismos de prevención y vigilancia antiterrorista de Argentina.



