El 22 de febrero de 2026, Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), fue abatido durante un operativo federal en el exclusivo fraccionamiento Tapalpa Country Club, en la sierra de Tapalpa, Jalisco. La residencia donde se resguardaba el capo fue descrita como una construcción de lujo, con arquitectura moderna, amplios ventanales, acabados en madera fina, muebles de alta gama y un altar con imágenes religiosas, en contraste con el desenlace violento que allí se desarrolló.

El Tapalpa Country Club es un desarrollo privado de alto nivel, con acceso controlado y vigilancia, ubicado en zona boscosa a unos 130 kilómetros al sur de Guadalajara. Desde el jardín trasero de la propiedad, un sendero conecta con el cerro a aproximadamente 500 metros, ruta que “El Mencho” intentó usar para escapar, pero fue alcanzado por disparos durante el enfrentamiento.
El operativo involucró a Fuerzas Especiales del Ejército Mexicano y la Guardia Nacional, quienes, con apoyo de inteligencia, localizaron al líder del CJNG gracias al seguimiento a una de sus parejas. Durante el enfrentamiento se registraron varias bajas en el grupo criminal, y “El Mencho” fue trasladado en helicóptero hacia un hospital, donde falleció en el trayecto.
La acción provocó una ola de violencia en Jalisco y otras entidades, incluyendo bloqueos, quema de vehículos y enfrentamientos, mientras que la FGR confirmó genéticamente la identidad del narcotraficante. Este suceso marca un golpe estratégico al CJNG y tendrá repercusiones en la estructura del narcotráfico en México, especialmente en el tráfico de fentanilo hacia Estados Unidos.
La residencia, descrita por testigos y medios, combina lujo y discreción, reflejando la vida de altos recursos que llevaban los líderes del crimen organizado. La cobertura del hecho ha generado gran atención mediática nacional e internacional, y mantiene a autoridades y población en alerta sobre la seguridad en la región.