Culiacán, Sinaloa, vivió un fin de semana marcado por la violencia luego de que tres hospitales —dos públicos y uno privado— fueran blanco de ataques armados en menos de 24 horas. Los hechos dejaron al menos cinco personas muertas y varias más heridas, entre ellas una menor de 13 años.
El primer ataque ocurrió la tarde del 29 de agosto en el área de urgencias del Hospital Civil de Culiacán, donde sujetos armados abrieron fuego contra la fachada. En el lugar murieron tres hombres identificados como Rubén, de 61 años; José Ramón, de 38; y Jorge Armando, de 32. Cuatro personas resultaron heridas, incluida una adolescente de 13 años.
Al día siguiente, un comando armado irrumpió en una clínica privada del centro de la ciudad y ejecutó a Jesús Manuel, de 20 años, quien se encontraba en terapia intensiva. Minutos después, un ataque similar se registró en el Hospital General de Culiacán, donde Fausto Yuriel, un albañil de 21 años internado tras un enfrentamiento previo, fue asesinado en circunstancias parecidas.
Los hospitales Civil y General son los que concentran la mayor atención médica en la ciudad y fueron escenario de parte de esta ola de violencia, que ocurre en un contexto de disputa interna del Cártel de Sinaloa por el control de la plaza, un conflicto que está por cumplir un año.
Hasta el momento, las autoridades no han confirmado detenciones relacionadas con estos hechos ni han ofrecido un balance oficial de los heridos. La violencia generada dentro y fuera de los centros hospitalarios ha encendido nuevas alertas sobre los niveles de inseguridad en la capital sinaloense.