El rey Carlos III despoja a su hermano Andrés de sus títulos y residencia real tras escándalo por vínculos con Jeffrey Epstein
En una decisión histórica y sin precedentes recientes, el rey Carlos III inició el proceso para retirar a su hermano, el príncipe Andrés, sus títulos reales y desalojarlo de la residencia de la familia en Windsor. La medida busca contener el escándalo derivado de los vínculos de Andrés con Jeffrey Epstein, condenado por delitos sexuales.
El Palacio de Buckingham calificó la acción como “censuras necesarias”, y destacó que se trata de un paso para proteger la integridad de la monarquía británica ante un asunto que ha puesto en entredicho a la familia real.
Aunque Andrés pierde de inmediato sus títulos asociados a York, Inverness y Killyleagh, así como sus honores como caballero gran cruz de la Real Orden Victoriana y caballero de la Muy Noble Orden de la Jarretera, continúa siendo el octavo en la línea de sucesión al trono británico. La eliminación de este estatus requeriría legislación con el consentimiento de las naciones de la Mancomunidad Británica, un proceso que podría llevar tiempo.
El Palacio subrayó que “sus pensamientos y más sinceras simpatías han estado, y permanecerán, con las víctimas y sobrevivientes de todas y cada una de las formas de abuso”, reconociendo así el impacto del caso en quienes fueron víctimas de Epstein.
Por su parte, la familia de Virginia Giuffre, quien denunció el abuso por parte de Andrés cuando era menor, aseguró que seguirán luchando para que otros asociados de Epstein enfrenten la justicia. “Nuestra hermana nunca dejó de buscar rendición de cuentas, y hoy declara la victoria. No descansaremos hasta que todos los abusadores y cómplices vinculados a Epstein y Ghislaine Maxwell enfrenten consecuencias”, señalaron.
La decisión marca la ruptura más profunda en la familia real británica en décadas, y abre interrogantes sobre los pasos futuros de la monarquía para manejar los escándalos que involucran a sus miembros.Londres, Reino Unido. – En una decisión histórica y sin precedentes recientes, el rey Carlos III inició el proceso para retirar a su hermano, el príncipe Andrés, sus títulos reales y desalojarlo de la residencia de la familia en Windsor. La medida busca contener el escándalo derivado de los vínculos de Andrés con Jeffrey Epstein, condenado por delitos sexuales.
El Palacio de Buckingham calificó la acción como “censuras necesarias”, y destacó que se trata de un paso para proteger la integridad de la monarquía británica ante un asunto que ha puesto en entredicho a la familia real.
Aunque Andrés pierde de inmediato sus títulos asociados a York, Inverness y Killyleagh, así como sus honores como caballero gran cruz de la Real Orden Victoriana y caballero de la Muy Noble Orden de la Jarretera, continúa siendo el octavo en la línea de sucesión al trono británico. La eliminación de este estatus requeriría legislación con el consentimiento de las naciones de la Mancomunidad Británica, un proceso que podría llevar tiempo.
El Palacio subrayó que “sus pensamientos y más sinceras simpatías han estado, y permanecerán, con las víctimas y sobrevivientes de todas y cada una de las formas de abuso”, reconociendo así el impacto del caso en quienes fueron víctimas de Epstein.
Por su parte, la familia de Virginia Giuffre, quien denunció el abuso por parte de Andrés cuando era menor, aseguró que seguirán luchando para que otros asociados de Epstein enfrenten la justicia. “Nuestra hermana nunca dejó de buscar rendición de cuentas, y hoy declara la victoria. No descansaremos hasta que todos los abusadores y cómplices vinculados a Epstein y Ghislaine Maxwell enfrenten consecuencias”, señalaron.
La decisión marca la ruptura más profunda en la familia real británica en décadas, y abre interrogantes sobre los pasos futuros de la monarquía para manejar los escándalos que involucran a sus miembros.