En una mañana que quedará grabada en la historia de la Iglesia y del mundo, el cardenal Kevin Joseph Farrell, camarlengo del Vaticano, ha confirmado con profunda emoción: “Con profundo dolor tengo que anunciar que el papa Francisco ha muerto”.
El Pontífice falleció este lunes a las 7:35 horas, a los 88 años de edad, dejando tras de sí un legado imborrable de humildad, apertura y compromiso con los más vulnerables.
Francisco, el primer papa latinoamericano y jesuita en la historia de la Iglesia, fue una figura que marcó profundamente el siglo XXI con su cercanía a los fieles, su incansable llamado a la paz y su firme defensa del medio ambiente y de la dignidad humana. Su papado, iniciado en 2013 tras la renuncia de Benedicto XVI, fue una etapa de reformas, gestos simbólicos y palabras que resonaron más allá de los muros del Vaticano.
En este día de luto universal, millones de personas alrededor del mundo lloran la partida de un pastor que eligió llamarse como el “pobre de Asís” y que vivió, hasta su último respiro, con la convicción de que la Iglesia debe ser un “hospital de campaña” para un mundo herido.