Un grave incidente ocurrido durante un partido de basquetbol universitario ha generado indignación y posibles consecuencias legales.
Ed Cooley, entrenador del equipo Georgetown Hoyas, protagonizó un exabrupto al lanzar una botella con agua hacia las gradas, la cual impactó en el rostro de un niño y le provocó una conmoción cerebral grave, de acuerdo con reportes periodísticos.
Los hechos quedaron registrados en un video que circula en redes sociales. En las imágenes se observa al coach visiblemente molesto tras una jugada, darse la vuelta y arrojar el objeto sin percatarse —o sin medir— las consecuencias. La botella golpeó directamente al menor, quien se encontraba sentado en la tercera fila de la arena junto a su madre.
Aunque en un primer momento la acción pareció no tener mayor gravedad, posteriormente se confirmó que el niño sufrió lesiones severas en la cabeza, por lo que requirió atención médica especializada. La familia del menor presentó una demanda contra Ed Cooley, al considerar que se trató de una agresión derivada de una conducta irresponsable.
Además, trascendió que los familiares evalúan iniciar una campaña en GoFundMe para cubrir los gastos médicos relacionados con la cirugía y el proceso de recuperación del niño.
Hasta el momento, ni la universidad de Georgetown ni el propio entrenador han emitido una postura oficial sobre el incidente, el cual ha reavivado el debate sobre la conducta de entrenadores y la seguridad del público —especialmente de menores— en eventos deportivos.