Presidida actualmente por Marco Bonilla, la Red Mexicana de Ciudades Amigas de la Niñez no es solo una organización, sino una decisión valiente de poner a las niñas y niños al centro de todas las políticas públicas. Cuenta con el respaldo internacional de organismos de gran peso como UNICEF, Save the Children y World Vision, lo que garantiza que las acciones tengan un impacto real y profesional
Lo que hace especial a esta red es su espíritu de colaboración
– Un espacio para compartir: Funciona como un punto de encuentro para casi 400 municipios de México, donde se intercambian experiencias de “lo que sí funciona” en otros gobiernos para replicar esos éxitos y evitar errores.
– Escuchar para actuar: Bonilla destaca que presidir la red le ha permitido entender que las necesidades no son iguales en todos lados; no es lo mismo el reto de un niño en la Sierra Tarahumara que el de uno en la frontera de Ciudad Juárez
– Más allá de los colores: Se trata de un esfuerzo institucional y no partidista donde participan sociedad civil, iglesias y gobierno con un solo fin: que ningún niño se quede atrás.
Para conocer el corazón detrás del trabajo de Marco Bonilla en Chihuahua, hay que entender que su motor no es solo un plan de gobierno, sino su propia historia de vida. Con una calidez que invita al diálogo, el alcalde comparte que su compromiso con la infancia nació de su propia experiencia: a los cinco años enfrentó la separación de sus padres. En esos momentos difíciles, descubrió que la familia y la comunidad son la red de apoyo más importante.
Por ello, su meta es ambiciosa: busca que los 67 municipios de Chihuahua se unan a la red para garantizar que, sin importar dónde nazca un niño, tenga las mismas oportunidades de salir adelante.
Esa es la esencia que hoy busca para cada hogar chihuahuense: que ningún niño se sienta solo.
Bajo esta “Perspectiva de Familia”, Bonilla ha transformado la manera de hacer política, dejando claro que, para él, las niñas y los niños “no son beneficiarios de algún programa… son lo más importante que podemos tener”. Este enfoque se vive en las calles a través de un “trinomio” fundamental: educación, cultura y deporte. Para que esto funcione, la seguridad es la base, destinando el 25% del presupuesto para que las familias recuperen sus parques y los llenen de risas.
La visión de Bonilla es tan grande como el estado mismo, reconociendo que cada región tiene sus propios retos. Con orgullo, destaca proyectos innovadores como:
– Salud Mental: El programa de atención psicológica y la línea de crisis (*800), bajo la premisa de que “hablar salva vidas”.
– Innovación: El primer centro STEM municipal del país, donde los más pequeños aprenden robótica y programación.
– Red de Apoyo: El liderazgo en la Red Mexicana de Ciudades Amigas de la Niñez, compartiendo experiencias con casi 400 municipios para que, sin importar si un niño nace en la Sierra Tarahumara o en Ciudad Juárez, tenga las mismas oportunidades.
Sin embargo, el alcalde es honesto al decir que los desafíos son “durísimos”, desde la violencia en redes sociales hasta las adicciones. Por eso, defiende decisiones valientes, como la prohibición de los narcocorridos, pues asegura que “no podemos ser una sociedad hipócrita… alabando justamente a los que ocasionan esas muertes”.
Al final, el mensaje de Marco Bonilla es una invitación a trabajar en equipo, con la firme convicción de que “la niñez se cuida con carácter”. Su meta es clara: construir un futuro donde cada niño en Chihuahua pueda crecer seguro, soñar en grande y, sobre todo, sentirse protegido por una comunidad que lo defiende con valor.
Para que puedas ver todos los videos de esta interesante entrevista puedes dar link en el siguiente enlace:
https://www.facebook.com/media/set/?set=a.859835090450096&type=3