A cinco meses de iniciado su enfrentamiento público, la confrontación entre el dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas, y el legislador de Morena, Gerardo Fernández Noroña, volvió a intensificarse, ahora a raíz de la defensa de ministros de la Suprema Corte y el uso de camionetas blindadas para ejercer cargos públicos.
El nuevo episodio del intercambio surgió tras una publicación del diputado local del PAN, Federico Chávez, quien recordó que Fernández Noroña había criticado en el pasado que ministros de la Suprema Corte utilizaran vehículos blindados. “Ese Fernández Noroña es un retrato de cuerpo entero de la hipocresía de la Cuarta. Los jueces de la Suprema Corte ahora sí merecen camionetones blindados porque Morena los puso ahí”, escribió el panista en redes sociales.
Fernández Noroña respondió señalando que el uso de vehículos blindados obedece a razones de seguridad y no a privilegios, y aprovechó para lanzar un señalamiento directo contra el líder priista. “Hay compañeros tuyos, como ‘Alito’, que traen dos camionetas Suburban blindadas con 10 hombres armados. Me imagino que el trabajo de las personas ministras de la Suprema Corte es un poco más riesgoso que el de tu líder”, expresó.
La respuesta provocó la reacción inmediata de Alejandro Moreno, quien arremetió con dureza contra el morenista mediante una serie de mensajes en redes sociales. El dirigente del PRI defendió el uso de seguridad personal y acusó a Morena de presuntos vínculos con el crimen organizado, además de lanzar calificativos personales contra Fernández Noroña.
“¡Claro que tengo seguridad! Porque ustedes, que están destruyendo a México, se aliaron con el crimen organizado y tienen amenazada la vida de quienes nos atrevemos a alzar la voz”, escribió Moreno, quien además afirmó que el legislador de Morena “no vale nada” y “nadie lo soporta”.
En su mensaje, el líder priista también acusó a Fernández Noroña de actuar con cobardía y doble discurso, señalando su comportamiento frente a distintos sectores de la sociedad.
El intercambio de acusaciones volvió a exhibir la polarización entre dirigentes de Morena y el PRI, así como el uso recurrente de redes sociales como escenario de confrontaciones políticas que, lejos de centrarse en el debate institucional, han escalado al terreno personal.