El director del FBI, Kash Patel, reconoció la colaboración del Gobierno de México, encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum y el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, tras la detención del narcotraficante canadiense Ryan Wedding, considerado uno de los más buscados de Norteamérica.
Wedding, exolímpico canadiense en snowboard en los Juegos de Salt Lake City 2002, fue comparado por autoridades estadounidenses con Joaquín “El Chapo” Guzmán. Según la fiscal general de Estados Unidos, Pam Bondi, Wedding lideraba una organización criminal transnacional responsable del traslado anual de 60 toneladas de cocaína hacia Estados Unidos.
El arresto se da después de que, en noviembre de 2025, las autoridades estadounidenses aumentaran la recompensa por información que permitiera su captura de 10 a 15 millones de dólares.
El historial criminal de Wedding comenzó tras su participación en los Juegos Olímpicos, siendo arrestado en 2010 en Estados Unidos por intentar transportar 24 kilos de cocaína a Canadá, cumpliendo posteriormente 48 meses de prisión. Tras su extradición a Canadá en 2011, intentó coordinar operaciones para el Cártel de Sinaloa, y posteriormente huyó a México, desde donde dirigió su red de narcotráfico y ordenó asesinatos.
El FBI subrayó que la coordinación con las autoridades mexicanas fue clave para capturar a uno de los criminales más peligrosos de Norteamérica y destacó que este operativo refuerza la cooperación bilateral en seguridad y lucha contra el crimen organizado.