- También se realizó un izamiento de la bandera de México en Plaza de Armas
Como parte de los festejos por el 317 aniversario de la ciudad de Chihuahua, el alcalde René Chavira encabezó una guardia de honor, izamiento a la bandera y mensaje para honrar a la ciudad y la lucha que se ha encabezado para mantener esta tierra libre y próspera para todas y todos.
En su mensaje, René Chavira expresó el orgullo ser “chihuahuense”, ya que hace 317 años, la ciudad inició con una comunidad que se estableció entre los dos ríos: Sacramento y Chuvíscar; donde a través de las generaciones, las personas salieron adelante y convirtieron a esta tierra en un hogar.
Asimismo, reconoció esa lucha inquebrantable, pues aprendieron a salir adelante en el desierto, a tenderse la mano y a construir oportunidades con esfuerzo.
Por otro lado, Chavira Venzor compartió los grandes momentos que han marcado la historia de México que tuvieron su lugar de nacimiento en Chihuahua “Cada uno de estos momentos nos recuerdan que Chihuahua ha participado en las grandes luchas de México: por la libertad, por la soberanía y por la justicia social. Esa historia nos pertenece y nos compromete”.
El edil capitalino, finalizó con que todos tienen una historia que aportar y una responsabilidad que compartir “Como Gobierno Municipal, nos corresponde estar a la altura de ese esfuerzo; escuchar, servir y trabajar por una ciudad donde nuestras niñas y niños puedan crecer con seguridad y cumplir sus sueños. Hoy celebremos lo que somos. Recordemos a quienes nos abrieron camino y renovemos el compromiso con esta tierra que guarda nuestros recuerdos y nuestras esperanzas”.
En representación de la gobernadora Maru Campos, el secretario general de Gobierno, Santiago de la Peña, reconoció el espíritu y lucha que caracteriza a los habitantes de esta tierra, ya que son valientes, nobles y leales; y han sabido superar las adversidades del desierto al convertir la arena en un hogar próspero.
Finalmente, para finalizar esta ceremonia, se montó una guardia de honor de bajo de la estatua de Deza y Ulloa, al frente de la Catedral; y se partió el pastel para festejar un cumpleaños más de esta ciudad que les ha dado hogar y cariño a sus habitantes.



