Chihuahua, Chih.- Las actividades en el área de Terapia Física del Centro de Rehabilitación y Educación Especial (CREE) fueron suspendidas este jueves, luego de que se realizaran trabajos de fumigación tras reportes de usuarios sobre la presunta presencia de chinches en las instalaciones ubicadas sobre la calle Samaniego, entre Tercera y Quinta.
De acuerdo con los señalamientos de familiares y pacientes, durante los últimos días se había advertido sobre la posible presencia de estos insectos al interior del inmueble, situación que generó preocupación entre quienes acuden regularmente al centro para recibir servicios de rehabilitación.
La situación tomó relevancia debido a que en el área de Terapia Física se utilizan diariamente camillas, colchonetas y distintos equipos de uso compartido, por lo que los usuarios solicitaron que se revisaran las condiciones del lugar.
Ante los reportes, este jueves se llevaron a cabo labores de fumigación, lo que derivó en la cancelación de las citas programadas para Terapia Física durante la jornada.
Familiares y pacientes manifestaron su inconformidad, principalmente porque algunas personas requieren sus terapias de manera constante y tuvieron que regresar a sus hogares sin recibir la atención que tenían programada.
Hasta el momento, los señalamientos sobre una posible infestación no han sido confirmados oficialmente en la información disponible, por lo que usuarios han solicitado que se realice una inspección sanitaria que permita determinar las condiciones reales del inmueble y establecer si existe o no presencia de estos insectos.
Entre las solicitudes planteadas se encuentra la intervención de las autoridades correspondientes, incluida la Comisión Estatal para la Protección Contra Riesgos Sanitarios (Coespris), para que se lleve a cabo una revisión y, en su caso, se determinen las medidas necesarias.
Los usuarios esperan que, además de la fumigación, se realice una revisión integral de las instalaciones y se informe cuándo podrán retomarse con normalidad las terapias físicas.
La principal preocupación de las familias es que las personas que acuden al CREE, muchas de ellas con necesidades específicas de rehabilitación, puedan contar con espacios adecuados y seguros para recibir sus tratamientos.



