La presencia del gusano barrenador en Sabinas Hidalgo, Nuevo León, encendió las alertas sanitarias en México y Estados Unidos. El domingo pasado, el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (SENASICA) detectó un caso aislado en un lote de 100 cabezas de ganado provenientes de Minatitlán, Veracruz. Solo uno de los animales estaba infectado, lo que permitió atender de inmediato la situación y reducir el riesgo de propagación.
Ante el hallazgo, el Gobierno de Estados Unidos envió este lunes a inspectores del Departamento de Agricultura (USDA) para realizar pruebas en campo. La titular de la dependencia, Brooke Rollins, detalló que el personal arribó a Nuevo León con el objetivo de inspeccionar físicamente las trampas instaladas y dispersar moscas estériles como parte del protocolo binacional para controlar la plaga.
Por su parte, la Secretaría de Agricultura mexicana aseguró que se trata de un caso aislado y ya controlado. El animal infectado fue atendido por especialistas de SENASICA, mientras que al resto del hato se le aplicó ivermectina como medida preventiva. Además, se activaron los protocolos de inspección con apoyo de la Comisión México-Estados Unidos para la Prevención de la Fiebre Aftosa y el Comité de Protección Pecuaria de Nuevo León.
Durante la conferencia matutina del 23 de septiembre, la presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que las negociaciones con Washington para la exportación de ganado avanzan, pese al caso detectado en Nuevo León. Subrayó que las medidas de control y vigilancia sanitaria garantizarán que no se afecten los acuerdos comerciales.
SENASICA informó que hasta el momento no se han detectado moscas del gusano barrenador en las trampas colocadas en la región norte libre, lo que minimiza la posibilidad de diseminación. México y Estados Unidos firmaron en agosto de 2025 un acuerdo de colaboración para enfrentar esta plaga de manera conjunta.