México se ha convertido en el principal beneficiado del incremento de aranceles impuesto por el Gobierno de Estados Unidos, encabezado por Donald Trump, de acuerdo con un análisis publicado por el medio estadounidense The Wall Street Journal.
En un artículo difundido este sábado, el diario señaló que las exportaciones mexicanas hacia la Unión Americana aumentaron durante 2025, impulsadas por una menor carga arancelaria en comparación con la aplicada a otros países, particularmente China.
“El hecho de que la tasa arancelaria final de México haya sido más baja que la de la mayoría de los demás países ha ayudado a que las exportaciones mexicanas llenen parte del vacío dejado por los productos chinos sujetos a gravámenes más altos”, indicó el medio.
Según datos citados del Gobierno de México, las exportaciones manufactureras mexicanas hacia Estados Unidos crecieron cerca de 9 por ciento entre enero y noviembre de 2025, en comparación con el mismo periodo de 2024, a pesar de los elevados aranceles impuestos a sectores clave como el automotriz, el acero y el aluminio.
El Wall Street Journal precisó que, aunque las exportaciones de la industria automotriz mexicana hacia Estados Unidos registraron una caída cercana al 6 por ciento en ese lapso, otros productos manufacturados mostraron un repunte significativo, con un incremento del 17 por ciento.
El medio también destacó que la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo ha recurrido a temas no económicos para negociar acuerdos comerciales con su homólogo estadounidense, entre ellos la cooperación en la lucha contra el narcotráfico y la posible deportación de líderes criminales encarcelados que son requeridos por Estados Unidos.
En cuanto al Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), el diario subrayó que actualmente casi el 85 por ciento de las exportaciones totales de México continúan libres de aranceles gracias a dicho acuerdo comercial.
No obstante, advirtió que el país enfrenta “los aranceles más altos en una generación”, incluyendo un gravamen de 25 por ciento sobre el contenido no estadounidense en automóviles, hasta 50 por ciento sobre el acero y el aluminio, y un 25 por ciento adicional a las exportaciones que no cumplen con las disposiciones del T-MEC.