El senador de Morena, Gerardo Fernández Noroña, defendió que los principios de austeridad promovidos por la Cuarta Transformación no deben convertirse en una obligación sobre la vida privada de los servidores públicos, al considerar que el movimiento cometió un error al extender este criterio al ámbito personal.
Las declaraciones surgieron en medio de la controversia relacionada con la senadora morenista Martha Lucía Mícher Camarena, conocida como Malú Mícher, quien manifestó su inconformidad con la aerolínea Aeroméxico por las restricciones de acceso a sus salas VIP.
Fernández Noroña salió en defensa de su compañera de bancada y cuestionó la situación, al expresar: “Esta vez sí se pasaron”.
El legislador sostuvo que existe una diferencia entre la austeridad que debe observarse en el ejercicio de los recursos públicos y las decisiones que cada persona toma respecto a sus gastos y estilo de vida.
En ese sentido, consideró que la Cuarta Transformación cometió un error al trasladar la exigencia de austeridad al terreno individual, pues señaló que no se puede obligar a sus integrantes a adoptar determinadas condiciones de vida.
La postura del senador vuelve a colocar en la discusión pública los alcances de la austeridad dentro de Morena, particularmente la distinción entre el uso responsable del presupuesto gubernamental y los gastos personales de quienes ocupan cargos públicos.
El posicionamiento también se produce en un contexto en el que los hábitos de consumo y los privilegios asociados a determinados servicios generan cuestionamientos sobre la congruencia entre el discurso político de austeridad y las prácticas individuales de los representantes populares.



