La diputada local de Morena, Candelaria Ochoa, se encuentra en el centro de la polémica luego de sus declaraciones durante un debate en el Congreso de Jalisco sobre la iniciativa conocida como Ley de Infancias Trans, una propuesta de reforma a la Ley del Registro Civil que buscaba reconocer la identidad de género autopercibida en menores de edad.
Durante la discusión del dictamen, aprobado en comisión pero rechazado en el pleno por mayoría de MC, PAN y PRI, Ochoa afirmó que la biología “no es certera y no existe” y sostuvo que “cualquiera puede arrepentirse de ser mujer”. Sus comentarios, sustentados en estudios de género y corrientes feministas, buscaban argumentar que la identidad de género autopercibida debe prevalecer sobre aspectos biológicos, no implican intervenciones médicas y se limitan al ámbito registral y administrativo, permitiendo que menores puedan modificar su nombre y sexo registral conforme a su identidad de género.
La iniciativa, que buscaba cumplir con sentencias de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) sobre el derecho al libre desarrollo de la personalidad y la identidad, fue rechazada por tercera vez en el pleno del Congreso de Jalisco. Desde su cuenta oficial y su labor legislativa, Ochoa ha enfatizado que se trata de cumplir con la ley constitucional y proteger derechos humanos, y no de imponer cambios a padres o niños.
En paralelo, la diputada generó otra controversia en redes sociales al responder de manera directa y con tono de burla a una periodista que publicó un comentario incómodo sobre ella. La acción fue realizada desde una cuenta verificada, lo que provocó críticas inmediatas por parte de usuarios que señalaron una doble moral: mientras Ochoa ha construido su carrera hablando sobre violencia de género y acoso, en este caso replicó prácticas de hostigamiento digital, generando reclamos y debate sobre la coherencia de su discurso público.