La presidenta Claudia Sheinbaum protagonizó un intercambio con Reyna Haydee Ramírez durante la conferencia matutina, luego de que la periodista cuestionara sus encuentros con grandes empresarios mientras pequeños productores de agave enfrentan una crisis que amenaza millones de plantas.
Un intercambio de declaraciones se registró durante la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, luego de que la periodista Reyna Haydee Ramírez cuestionara la atención que reciben los grandes empresarios frente a las demandas de pequeños productores agrícolas.
La comunicadora puso sobre la mesa la crisis que atraviesa el sector agavero y advirtió que alrededor de cinco millones de plantas podrían perderse ante la falta de compradores, de acuerdo con los señalamientos de los propios productores.
Además, expuso denuncias relacionadas con el presunto control de las guías de traslado, situación que, según los afectados, dificulta la comercialización de sus cosechas.
Sin embargo, el intercambio tomó otro rumbo cuando la periodista cuestionó las reuniones que la mandataria sostiene con representantes de grandes empresas, mientras productores del campo continúan buscando un encuentro directo para plantear sus problemas.
“Si quieres decir que solo me reúno con grandes empresarios como le hacía el PRIAN, puedes decirlo, pero no es verdad”, respondió Sheinbaum.
La presidenta rechazó que su administración favorezca exclusivamente al sector empresarial y aseguró que también mantiene encuentros con agricultores, pescadores, médicos, integrantes de pueblos indígenas y otros sectores sociales.
¿Y los productores de agave? Sheinbaum admite que aún no se reúne con ellos
En medio de los cuestionamientos, la mandataria reconoció que tiene pendiente una reunión con los productores de agave, quienes enfrentan dificultades para vender sus cosechas.
No obstante, sostuvo que la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural puede atender sus demandas y dar seguimiento a las problemáticas que han denunciado.
La situación mantiene preocupados a pequeños agricultores que dependen económicamente de esta actividad, ante el riesgo de que una parte importante de su producción no encuentre compradores.
El episodio dejó dos asuntos sobre la mesa: la defensa de Sheinbaum respecto a sus encuentros con distintos sectores y la falta de una reunión directa con los agaveros, quienes buscan soluciones a sus problemas de comercialización.
Mientras continúa la discusión sobre quiénes tienen acceso a reuniones con la presidenta, los productores de agave siguen enfrentando la incertidumbre sobre el destino de sus cosechas.



