La ciudad volvió a estremecerse este domingo con la noticia del hallazgo del cuerpo de Joel Francisco, un adolescente de 17 años que había sido privado de la libertad apenas dos días antes. Su cadáver fue localizado en una finca abandonada conocida como el castillo, en el poblado de El Sauzal, un sitio señalado por vecinos como punto de riesgo y abandono.
De acuerdo con los primeros reportes, el joven fue secuestrado el viernes pasado frente a una pizzería en la calle Puerto de Palos. Testigos refieren que hombres armados lo obligaron a subir a un vehículo. Desde entonces se desconocía su paradero, hasta que fue encontrado sin vida con las manos atadas, el rostro cubierto con una tela negra y visibles huellas de violencia.
El hallazgo fue realizado por varias mujeres que transitaban en automóvil cerca del inmueble. El cuerpo se encontraba junto a un boquete en el muro, sin presencia policial ni acordonamiento en la zona, lo que dejó en evidencia nuevamente el abandono institucional.
Vecinos habían alertado sobre el inmueble
La finca, en estado de deterioro, es conocida en la comunidad como el castillo. De acuerdo con habitantes del sector, desde hace tiempo se advertía sobre el riesgo de que el lugar fuera utilizado con fines delictivos.
“Siempre temimos que aquí dejaran a alguien”, señaló un vecino. Pese a las denuncias vecinales, el sitio sigue abierto y sin intervención de las autoridades.
Consternación e indignación
Tras confirmarse la identidad del adolescente, redes sociales se llenaron de mensajes de despedida y fotografías en memoria de Joel Francisco. Su nombre se convirtió en tendencia en pocas horas, reflejando tanto el dolor como la indignación de una comunidad que exige respuestas.
El caso reaviva cuestionamientos sobre la actuación de las autoridades: ¿qué medidas existen para prevenir la privación ilegal de la libertad en plena vía pública?, ¿quién responde por la violencia que arrebató la vida de un menor de edad en Ciudad Juárez?