La presidenta asegura que no habrá más comentarios: “para mí ya no es tema”
La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó este martes que su gobierno interpuso una demanda por difamación en contra del abogado estadounidense Jeffrey Lichtman, defensor de Ovidio Guzmán, hijo de Joaquín “El Chapo” Guzmán.
De acuerdo con la mandataria, la acción legal fue presentada en México por medio de la Consejería Jurídica de la Presidencia. Durante un breve encuentro con medios, Sheinbaum evitó profundizar en el tema, limitándose a señalar que “para mí ya no es tema”, en aparente intento por cerrar el capítulo públicamente.
La demanda surge tras declaraciones de Lichtman en una corte de Chicago, donde criticó duramente al gobierno mexicano. Luego de que su cliente se declarara culpable de cuatro cargos relacionados con el narcotráfico, el abogado tachó de “absurda” la postura de México al intentar participar en el acuerdo de culpabilidad alcanzado con fiscales estadounidenses. Además, Lichtman acusó al gobierno mexicano de proteger a otras figuras del narcotráfico a nivel local.
En respuesta, la presidenta mexicana afirmó este lunes que su administración “no establece relaciones de contubernio ni complicidad con nadie”, rechazando tajantemente cualquier insinuación de protección a criminales.
La defensa de Ovidio Guzmán también revivió el caso del general Salvador Cienfuegos, exonerado durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador, al señalar que México violó un acuerdo bilateral con Estados Unidos al rechazar su extradición. Este señalamiento fue interpretado como parte del argumento de Lichtman para cuestionar la legitimidad del interés mexicano en el proceso contra Guzmán López.
Pese al revuelo que ha generado la controversia, Sheinbaum dejó claro que no se pronunciará sobre posibles medidas de resarcimiento, reiterando que su gobierno ya ha tomado las acciones necesarias por la vía legal.