Washington habría presentado una propuesta para que personal de seguridad estadounidense acompañe a las fuerzas mexicanas en acciones contra los cárteles, en medio de la presión política previa a las elecciones legislativas de Estados Unidos.
La relación bilateral entre México y Estados Unidos enfrenta un nuevo episodio de tensión en materia de seguridad, luego de que trascendiera que el gobierno del presidente Donald Trump planteó la posibilidad de incorporar agentes estadounidenses a operativos contra organizaciones del narcotráfico dentro del territorio mexicano.
De acuerdo con información difundida el sábado 24 de octubre por The New York Times, la administración estadounidense habría entregado en semanas recientes un memorando a las autoridades mexicanas con propuestas para ampliar su participación en las estrategias de combate al crimen organizado.
El planteamiento contempla que personal de seguridad de Estados Unidos acompañe a elementos mexicanos durante determinadas operaciones, además de incrementar el intercambio de información de inteligencia para identificar y perseguir a integrantes de organizaciones criminales.
La propuesta surge a pocos días de las elecciones intermedias estadounidenses, programadas para el 3 de noviembre, en las que se renovará la Cámara de Representantes y parte del Senado.
Según el reporte, el gobierno de Trump busca obtener resultados concretos en materia de seguridad que puedan presentarse públicamente antes de la jornada electoral, en un escenario de competencia política y cuestionamientos internos sobre su administración.
Sheinbaum defiende la soberanía nacional
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo ha mantenido una postura contraria a permitir operaciones militares estadounidenses dentro de México sin autorización del Estado mexicano, al considerar que una intervención extranjera representaría una afectación a la soberanía nacional.
Aunque ambos países mantienen mecanismos de colaboración para combatir el tráfico de drogas, armas y otras actividades delictivas, el Gobierno de México ha insistido en que las acciones dentro del territorio nacional deben desarrollarse bajo la conducción de sus propias instituciones.
Hasta el momento, no se ha informado oficialmente que las autoridades mexicanas hayan aceptado el nuevo planteamiento estadounidense.
La diferencia de posiciones refleja uno de los principales desafíos de la relación bilateral: mantener la cooperación contra las organizaciones criminales sin comprometer las facultades y responsabilidades de cada país.
Estados Unidos busca ampliar su intervención contra los cárteles
El documento atribuido a Washington contempla una colaboración más directa entre agentes estadounidenses y fuerzas mexicanas, una modalidad que iría más allá del intercambio tradicional de información de inteligencia.
La Casa Blanca ha sostenido que las organizaciones del narcotráfico representan una amenaza para la seguridad de Estados Unidos, particularmente por sus operaciones transfronterizas y el tráfico de sustancias ilícitas.
Lauren Bis, portavoz de la administración estadounidense, señaló que Washington considera inaceptable que grupos criminales clasificados por ese país como organizaciones terroristas extranjeras mantengan presencia y control en determinadas regiones de México.
Sin embargo, la posibilidad de desarrollar operaciones conjuntas dentro del territorio mexicano ha generado diferencias entre ambos gobiernos.
El reporte también señala que funcionarios militares estadounidenses han advertido sobre los riesgos diplomáticos de emprender acciones unilaterales, debido a que podrían deteriorar la relación bilateral e incluso afectar los mecanismos de cooperación existentes.
Capturas de objetivos criminales no han frenado las exigencias de Washington
Durante 2025, el gobierno estadounidense habría entregado a México una relación de objetivos prioritarios vinculados con organizaciones del narcotráfico, cuya detención era considerada relevante para ambas administraciones.
Según la información difundida, las fuerzas mexicanas lograron detener o abatir a la mayoría de las personas incluidas en dicha relación.
Entre los casos mencionados se encuentra Nemesio Oseguera Cervantes, alias El Mencho, identificado como líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), cuya muerte durante un operativo de fuerzas mexicanas en Tapalpa, Jalisco, el 22 de febrero de 2026 fue señalada como uno de los resultados relevantes de las acciones de seguridad.
Aunque estas operaciones habrían reducido temporalmente las presiones estadounidenses, las solicitudes de una mayor participación de Washington aumentaron nuevamente conforme se aproximaba el proceso electoral de noviembre.
Señalamientos contra funcionarios mexicanos también forman parte de las tensiones
Otro de los puntos que ha complicado la relación en materia de seguridad son las acusaciones formuladas desde Estados Unidos contra funcionarios y exfuncionarios mexicanos por presuntos vínculos con organizaciones criminales.
El reporte recuerda señalamientos realizados en abril de 2026 contra figuras políticas de Sinaloa, entre ellas Rubén Rocha Moya, por supuestas relaciones con integrantes de Los Chapitos, facción del Cártel de Sinaloa.
Ante estas acusaciones, el Gobierno de México sostuvo que cualquier señalamiento debía estar acompañado de pruebas que permitieran acreditar posibles responsabilidades.
Estos antecedentes forman parte de un escenario en el que Washington busca incrementar la presión sobre las autoridades mexicanas para obtener resultados en el combate al narcotráfico.
Cooperación bilateral, bajo un nuevo desafío
La eventual participación de agentes estadounidenses en operativos dentro de México abriría un debate sobre los límites de la cooperación internacional, el respeto a la soberanía y las condiciones legales necesarias para realizar acciones conjuntas de seguridad.
Por ahora, la propuesta permanece en el terreno de las conversaciones diplomáticas, sin que exista una confirmación pública de su aceptación por parte del Gobierno mexicano.
Mientras Donald Trump busca ampliar la intervención de sus agencias de seguridad en el combate a los cárteles, Claudia Sheinbaum mantiene su posición de privilegiar la colaboración bilateral bajo el respeto a la independencia y soberanía de México.
El desarrollo de estas negociaciones será determinante para conocer si ambos gobiernos logran establecer nuevos mecanismos de coordinación o si las diferencias sobre la presencia de agentes extranjeros continúan generando tensiones en la relación entre ambos países.



