CHIHUAHUA, CHIH.
Villa Ahumada, en el corazón del desierto de Chihuahua, ha sido señalada como un punto clave para la conservación del patrimonio natural e histórico, tras una reciente expedición de documentación biocultural encabezada por organizaciones ambientales y exploradores vinculados a National Geographic.
La travesía, organizada por colectivos como Salvemos los Cerros de Chihuahua y Conexiones Climáticas, recorrió distintos municipios del estado; sin embargo, fue en Villa Ahumada donde encontraron un ejemplo destacado de colaboración entre sociedad civil y autoridades para la protección del territorio.
Uno de los puntos más relevantes fue el Cerro Banco del Lucero, donde se realizó un campamento y actividades de registro científico y cultural. En este sitio se documentó la biodiversidad del desierto chihuahuense, considerado el más extenso de Norteamérica, así como elementos culturales como la gastronomía local, el uso tradicional del sotol y prácticas sustentables de la comunidad.

A pocos kilómetros, la expedición también visitó El Carrizal, reconocido por su relevancia histórica. En este lugar, el 21 de junio de 1916, fuerzas mexicanas derrotaron a la Expedición Pershing del ejército estadounidense, convirtiéndose en un símbolo de defensa del territorio que hoy se vincula con la lucha ambiental.
Un patrimonio en riesgo
De acuerdo con las organizaciones participantes, el desierto de Chihuahua enfrenta amenazas como la expansión urbana desordenada, proyectos industriales sin evaluación ambiental suficiente y la pérdida de saberes tradicionales. Estas condiciones ponen en riesgo ecosistemas y sitios históricos considerados fundamentales para la identidad regional.

Llamado a proteger y difundir
Ante este panorama, colectivos ambientales impulsan acciones para visibilizar a Villa Ahumada no solo como un punto de paso, sino como un destino de turismo sostenible y un símbolo del patrimonio estatal.
Asimismo, hacen un llamado a autoridades y ciudadanía para promover mecanismos de protección y sumarse a iniciativas como #SinDesiertoNoHayChihuahua y #SalvemosLosCerros, con el objetivo de preservar estos espacios para futuras generaciones.
“El desierto no está vacío, está lleno de vida, historia y resistencia”, destacan los organizadores, quienes subrayan que la conservación comienza por conocer y valorar este entorno.
