Autoridades sanitarias y especialistas advirtieron sobre el crecimiento de un mercado ilegal de medicamentos falsificados para la pérdida de peso, impulsado por la alta demanda de tratamientos basados en agonistas del receptor GLP-1.
De acuerdo con reportes internacionales, estos productos irregulares ya circulan en decenas de países, incluido México, y podrían aumentar con la llegada de versiones genéricas tras el vencimiento de patentes de fármacos como Ozempic.
La Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios alertó que la automedicación con este tipo de tratamientos sin supervisión médica representa un riesgo para la salud, ya que puede provocar efectos adversos como náuseas, vómitos, diarrea, daño renal, mareos y alteraciones cardíacas.
Además, se ha detectado que algunos productos falsificados contienen sustancias no declaradas, como insulina o contaminantes bacterianos, lo que podría derivar en complicaciones graves como infecciones o sepsis.
Especialistas señalaron que el alto costo de los medicamentos originales ha favorecido la proliferación de versiones ilegales más económicas, las cuales suelen comercializarse en internet, gimnasios o puntos informales, dificultando su regulación.
Ante este panorama, autoridades reiteraron el llamado a la población a no adquirir ni consumir estos productos sin prescripción médica y a verificar que los tratamientos cuenten con autorización sanitaria, a fin de evitar riesgos a la salud.