MÉXICO.
Tras la controversia generada por la presunta participación de agentes de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) en un operativo para destruir un narcolaboratorio en Chihuahua, la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) aclaró que su intervención se limitó a labores de seguridad perimetral, sin participación directa en las acciones operativas.
De acuerdo con fuentes de la dependencia federal, el personal del Ejército Mexicano acudió a la zona únicamente en apoyo a la fiscalía estatal, con el objetivo de resguardar el área y garantizar el cumplimiento de órdenes judiciales previamente emitidas.
Las mismas fuentes señalaron que las Fuerzas Armadas no intervienen en la integración de los equipos de trabajo de las autoridades locales, ni tienen responsabilidad sobre la participación de instancias externas en este tipo de operativos.
“Se proporciona seguridad perimetral; el personal no participa en el acto en sí, ya que cuando las autoridades solicitan apoyo es porque cuentan con una orden judicial”, indicaron.
Asimismo, se explicó que este tipo de colaboración es una práctica habitual en distintas entidades del país, donde las corporaciones locales pueden requerir respaldo federal para garantizar condiciones de seguridad durante diligencias de alto riesgo.
La Sedena reiteró que su función se limita a resguardar el entorno y, en su caso, apoyar en el traslado seguro de objetivos o personas detenidas, sin involucrarse directamente en la ejecución de los operativos encabezados por otras autoridades.