Con la llegada de las lluvias, la basura acumulada en la vía pública vuelve a representar un problema para el funcionamiento de las rejillas y sistemas de desagüe de la ciudad, por lo que cuadrillas municipales intensificaron las labores de limpieza.
Personal de Servicios Públicos realiza recorridos por diferentes calles y avenidas para retirar residuos antes de que sean arrastrados por las corrientes de agua y terminen concentrándose en puntos destinados al desfogue pluvial.
Los trabajos se enfocan principalmente en mantener libres las rejillas, debido a que bolsas, botellas, envases y otros desperdicios pueden impedir el paso del agua durante precipitaciones intensas.
Además de las labores de limpieza, el municipio lanzó un llamado directo a la población bajo la frase “No seamos cochinones”, con la intención de generar conciencia sobre las consecuencias de arrojar desperdicios en calles y espacios públicos.
La administración municipal pidió que la responsabilidad no recaiga únicamente en las cuadrillas de limpieza y exhortó a los habitantes a depositar correctamente sus residuos.
Mantener las calles libres de basura, especialmente durante los días de lluvia, contribuye a que el agua encuentre libres las vías de desagüe y evita que los desechos terminen acumulados en la infraestructura pluvial de la capital.



