México enfrenta un repunte en la propagación del gusano barrenador del ganado, con un incremento cercano al 32% en los casos confirmados desde mediados de agosto, según el último informe del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica).
El reporte, publicado el 26 de septiembre y consultado por Reuters, señala que hasta el 13 de septiembre se habían registrado 6,703 animales infestados desde que comenzó el brote en noviembre de 2024. La cifra contrasta con los 5,086 casos confirmados en el periodo previo, que concluyó el 17 de agosto. Del total, 5,258 corresponden a ganado vacuno.
La expansión del parásito hacia el norte del país preocupa a las autoridades sanitarias y ha generado roces diplomáticos con Estados Unidos, que acusa a México de no contener adecuadamente la plaga. Desde mayo, Washington mantiene la mayoría de su frontera cerrada a las importaciones de ganado mexicano.
Casos en aumento en varios estados
Por primera vez se detectaron cinco casos en Puebla, a unos 129 kilómetros de la capital. En Oaxaca los registros crecieron a 744, frente a los 453 reportados en agosto. En Veracruz, los casos prácticamente se duplicaron al pasar de 252 a 476.
El estado más afectado sigue siendo Chiapas, fronterizo con Guatemala, con 3,474 casos confirmados, frente a los 2,875 del mes anterior. Además, México confirmó el 21 de septiembre un caso en Nuevo León, en la frontera con Estados Unidos, el cual fue tratado de inmediato para evitar su propagación.
Riesgo regional
La situación adquiere mayor relevancia tras confirmarse en agosto el primer caso humano en Estados Unidos, vinculado a un viaje desde una zona afectada. El último brote significativo del gusano barrenador en territorio estadounidense ocurrió entre 1972 y 1976, en seis estados.
El avance de la plaga no solo amenaza la salud del ganado, sino también la dinámica comercial entre ambos países, en un momento de alta sensibilidad para el sector agropecuario.