El Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes de Estados Unidos advirtió que la acusación contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, representa “solo el principio” de acciones contra funcionarios presuntamente vinculados con el narcotráfico.
El señalamiento surge tras la imputación presentada por autoridades estadounidenses contra Rocha Moya y otros funcionarios mexicanos, activos y retirados, por presuntos delitos relacionados con tráfico de drogas y posesión ilegal de armas.
En un posicionamiento público, el comité estadounidense aseguró que se busca fincar responsabilidades a quienes, desde cargos públicos, habrían facilitado operaciones del Cártel de Sinaloa a cambio de beneficios, además de utilizar el término “narcoterroristas” para referirse a los implicados.
Asimismo, comparó el caso con situaciones internacionales como la del mandatario venezolano Nicolás Maduro, al advertir que cualquier persona que colabore con el tráfico de drogas hacia Estados Unidos será investigada.
De acuerdo con el documento, los acusados habrían abusado de sus funciones para brindar protección a dicho grupo criminal, incluyendo presuntas intervenciones en procesos políticos. En el caso de Rocha Moya, se menciona una supuesta injerencia del crimen organizado en su proceso electoral.
Hasta el momento, las acusaciones corresponden a investigaciones de autoridades estadounidenses y no existe una resolución judicial en México. Por su parte, Rocha Moya ha rechazado los señalamientos en su contra.
El caso ha generado reacciones en el ámbito político nacional e internacional, mientras autoridades mexicanas analizan la información y posibles acciones conforme a la ley.