El empresario Ricardo Salinas Pliego enfrenta la semana decisiva para resolver su deuda fiscal con el SAT, que asciende a más de 51 mil millones de pesos.
En la conferencia matutina de ayer lunes, la presidenta Claudia Sheinbaum, acompañada por el titular del SAT, Antonio Martínez Dagnino, confirmó que el proceso de cobro es irreversible. La notificación formal surtió efectos legales el pasado viernes 16 de enero, por lo que el plazo de cinco días que marca la ley termina este viernes 23 de enero.
Si Salinas Pliego no paga la totalidad o no presenta un acuerdo de pago formal antes de esa fecha, perderá el beneficio de descuentos de hasta el 39% y el SAT podrá iniciar un cobro coactivo, que incluye el embargo de bienes y cuentas.
“Esperamos que pague”, afirmó la presidenta Sheinbaum. “Si no paga, viene un procedimiento largo, pero es la justicia”.
La deuda, que corresponde a créditos fiscales de Grupo Salinas litigados por más de una década, fue confirmada por tribunales y por la Suprema Corte de Justicia. El gobierno federal ha negado que exista persecución política, subrayando que solo se aplica la ley.
En contraste, Salinas Pliego acudió la semana pasada a Washington D.C. para denunciar ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos lo que llama un “acoso sistemático” del gobierno para “callar a quienes pensamos distinto”.
La presión fiscal y la respuesta del empresario marcan un choque que llegará a su punto crítico este viernes.