Chihuahua, Chih.- El elemento de la Dirección de Seguridad Pública Municipal (DSPM) que intervino en un hecho donde un hombre armado perdió la vida en la colonia Los Olivos deberá recibir atención psicológica y someterse a una evaluación antes de ser reincorporado a las labores operativas.
El director de la corporación, Julio César Salas, informó que este procedimiento forma parte del protocolo que se aplica a los agentes después de participar en intervenciones donde se utiliza la fuerza letal.
Según la información proporcionada por el jefe policiaco, el incidente comenzó aproximadamente a las 15:27 horas, cuando al número de emergencias 911 llegó un aviso sobre una persona que presuntamente efectuaba disparos en un sector ubicado al norte de la ciudad.
Apenas un minuto después, a las 15:28 horas, un ciudadano que presentaba lesiones se aproximó a una unidad policial y relató que había sido atacado por tres individuos. De acuerdo con su señalamiento, uno de ellos estaba armado y habría realizado disparos contra un vehículo.
En medio de la movilización, un agente que tripulaba la unidad 1778 recibió información de un ciudadano sobre la situación y se dirigió al sitio. Al acercarse, el policía localizó a dos hombres y advirtió que uno de ellos llevaba un arma de fuego.
Salas explicó que el oficial realizó indicaciones verbales para que el individuo soltara el arma y detuviera su avance. Sin embargo, el hombre continuó aproximándose, generando, de acuerdo con la versión de la corporación, una situación de riesgo inminente para el agente.
Ante estas circunstancias, el policía accionó su arma de cargo. Después de que el hombre cayó al suelo, los elementos solicitaron una ambulancia y procedieron a brindarle atención y primeros auxilios mientras esperaban la llegada de los servicios médicos. Pese a los esfuerzos realizados, el hombre murió en el lugar.
El titular de la DSPM señaló que, con base en la revisión inicial de los hechos y la información disponible, la actuación del agente se habría ajustado a los protocolos debido a la amenaza que enfrentaba durante la intervención.
Ahora, el policía deberá atravesar un proceso que contempla atención psicológica, evaluación y una valoración posterior, con la finalidad de determinar si se encuentra en condiciones de regresar a las calles.
Salas destacó que la corporación dará acompañamiento al elemento durante este proceso, al considerar que una intervención en la que un agente utiliza fuerza letal también puede representar una carga emocional importante para quien participa en ella.



