Decenas de elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México (SSC-CDMX) y trabajadores del gobierno capitalino concluyeron este martes la instalación de vallas metálicas alrededor de Palacio Nacional y la Catedral Metropolitana, como parte de un operativo preventivo ante las movilizaciones convocadas para el próximo 15 de noviembre por el movimiento autodenominado “Generación Z”.
El cerco, compuesto por barreras soldadas entre sí que superan los dos metros de altura, rodea completamente Palacio Nacional y parte de la Plaza de la Constitución, además de incluir el cierre de las calles Moneda y Corregidora. La medida busca impedir daños a los edificios históricos ante la posible participación de grupos radicales, como el denominado “bloque negro”.
La instalación de las estructuras metálicas provocó reacciones divididas en redes sociales: mientras algunos usuarios apoyaron la acción como una medida de prevención, otros criticaron que se limite el derecho al libre tránsito y a la manifestación pacífica en el corazón político del país.
El operativo se da en vísperas de una semana marcada por diversas protestas en la capital: la Megamarcha del Poder Judicial, programada para el 12 de noviembre; las movilizaciones de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), previstas para el 13 y 14 de noviembre; y finalmente, la manifestación de Generación Z, que se realizará el sábado 15 de noviembre para exigir mayor seguridad y justicia en el país.
Hasta el momento, las autoridades no han precisado el número de elementos que participarán en los operativos de resguardo ni los cierres viales que se implementarán durante las marchas, aunque se prevé un amplio despliegue de seguridad en el Centro Histórico y en los principales accesos al Zócalo capitalino.