La presidenta Claudia Sheinbaum reconoció que “hay una actualización en impuestos que no habían existido”, pese a que previamente su gobierno había insistido en que no habría nuevos gravámenes. Durante su conferencia, la mandataria admitió que el aumento al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) en bebidas azucaradas podría impactar a la población.
Sheinbaum explicó que para 2026 se prevé recaudar 400 mil millones de pesos adicionales, principalmente mediante el combate a la corrupción y la evasión fiscal. No obstante, reconoció que sí habrá ajustes tributarios, aunque sostuvo que estos no recaerán directamente sobre los contribuyentes.
“No hay impuestos a los contribuyentes, sólo a los refrescos y videojuegos”, precisó la presidenta, al señalar que el objetivo no es obtener más dinero, sino cuidar la salud de los mexicanos.
Además, informó que se aplicarán cargos a bancos por deducciones del Fobaproa, así como a licitantes extranjeros y cuotas migratorias, entre otros rubros.
Aunque Sheinbaum reiteró que el aumento al IEPS busca desalentar el consumo de bebidas azucaradas, no detalló el destino de los recursos recaudados ni mencionó si el impuesto a los videojuegos seguirá vigente.
En otro tema, la presidenta adelantó que la Ley de Trabajo de 40 horas también incluirá medidas para proteger a los estudiantes de medicina que realizan su residencia en hospitales públicos, iniciativa que actualmente revisa la Secretaría de Salud.