La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó este lunes que la investigación sobre la red de “huachicol” fiscal, integrada por empresarios, marinos y funcionarios, tomó tiempo debido a la necesidad de reunir pruebas sólidas para proceder judicialmente.
Explicó que el caso se abrió a partir de denuncias presentadas por el extitular de Marina, Rafael Ojeda, ante la Fiscalía General de la República (FGR), lo que permitió comenzar las indagatorias.
De acuerdo con la mandataria, la red detectada simulaba importar sustancias de manera temporal para procesarlas y exportarlas, pero en realidad se trataba de diésel que ingresaba al país sin pagar impuestos. Posteriormente, ese combustible se distribuía en gasolineras o proveedores, lo que generaba ganancias millonarias de forma ilícita.
“Cuando se encuentra una situación que es evidente, un entramado de corrupción y de ilícitos, lo que hay que hacer es cero impunidad y detener a todos aquellos que estén involucrados”, enfatizó.
Sheinbaum agregó que este caso sigue abierto y se suma a otras investigaciones sobre la venta ilegal de combustibles, ya sea por contrabando, importaciones fraudulentas o mecanismos de comercialización ilícita.