Gerardo Mérida Sánchez fue detenido en Arizona por autoridades estadounidenses, luego de ser señalado por presuntos vínculos con el crimen organizado y el narcotráfico.
El exfuncionario, de 66 años, formó parte del gobierno encabezado por Rubén Rocha Moya y aparece entre los diez funcionarios sinaloenses investigados por autoridades de Estados Unidos por supuestos nexos con grupos criminales.
De acuerdo con registros judiciales estadounidenses, Mérida Sánchez enfrenta acusaciones relacionadas con conspiración para narcotráfico, posesión de armas y otros delitos federales. Tras su captura, fue presentado ante un tribunal federal y posteriormente trasladado al Distrito Sur de Nueva York, donde continuará el proceso judicial en su contra.
El caso forma parte de las investigaciones anunciadas por el Departamento de Justicia de Estados Unidos a finales de abril, cuando se dieron a conocer acusaciones contra funcionarios de Sinaloa por presunta colaboración con organizaciones criminales, entre ellas la facción conocida como “Los Chapitos”, del Cártel de Sinaloa.
Semanas antes de su detención, un juez federal en México había otorgado una suspensión provisional para frenar cualquier proceso de extradición contra el exsecretario, luego de que promoviera un amparo.
Las investigaciones han provocado una fuerte tensión política entre México y Estados Unidos. La presidenta Claudia Sheinbaum ha reiterado en diversas ocasiones que las autoridades estadounidenses no han presentado pruebas contundentes contra los funcionarios señalados y sostuvo que cualquier procedimiento debe apegarse al Estado de derecho y sustentarse con evidencia formal.
Además de Rocha Moya y Mérida Sánchez, entre los funcionarios mencionados en las investigaciones estadounidenses también figura el senador Enrique Inzunza, quien ha rechazado las acusaciones.
Los delitos imputados por autoridades estadounidenses contemplan penas que van desde varias décadas de prisión hasta cadena perpetua, en caso de que se acrediten los cargos ante las cortes federales.