La Cámara de Diputados aprobó este martes la reforma en materia de amparo propuesta por la presidenta Claudia Sheinbaum, con 345 votos a favor, 131 en contra y tres abstenciones. Entre las abstenciones destaca la de la morenista Olga Sánchez Cordero, quien advirtió sobre posibles “excesos” en la iniciativa.
Aunque se presentaron 307 reservas por parte de varios legisladores, Morena y sus aliados perfilan la admisión y aprobación de tres de ellas.
La reforma busca modernizar los juicios de amparo mediante el uso de tecnologías de la información, estableciendo reglas más uniformes y vinculantes que refuercen la certeza jurídica de las partes involucradas. Además, garantiza el interés legítimo, tanto a nivel individual como colectivo, y mantiene la posibilidad de sancionar a servidores públicos que incumplan resoluciones de los órganos jurisdiccionales.
En materia fiscal, se definen las formas de garantía del interés fiscal que pueden constituir los particulares para obtener la suspensión en juicios de amparo relacionados con la ejecución o cobro de créditos fiscales firmes.
El artículo tercero transitorio establece que los asuntos en trámite al momento de la entrada en vigor del decreto continuarán su tramitación hasta su resolución final bajo las disposiciones vigentes al inicio del procedimiento, y no conforme a las nuevas reglas de la reforma, tal como señaló la minuta remitida por el Senado.