El papa León XIV manifestó este domingo su cercanía y solidaridad con las víctimas de las devastadoras inundaciones y deslaves registrados recientemente en México, que han dejado al menos 80 personas fallecidas, 18 desaparecidas y decenas de comunidades aisladas.
“Estoy cerca con afecto de las poblaciones del este de México, afectadas en los últimos días por las inundaciones”, expresó el pontífice durante el rezo del Ángelus en la Plaza de San Pedro. “Rezo por las familias y por todos aquellos que sufren a causa de esta calamidad, y encomiendo al Señor, por intercesión de la Virgen Santa, las almas de los difuntos”, añadió.
El desastre natural, que comenzó hace dos semanas tras intensas lluvias excepcionales, ha provocado severos daños en más de un centenar de municipios, principalmente en los estados de Veracruz, Hidalgo, Puebla, Oaxaca y Tabasco. De acuerdo con reportes oficiales, 76 localidades permanecen incomunicadas por el colapso de carreteras y deslaves en zonas montañosas.
Veracruz ha sido una de las entidades más afectadas debido a sus “ríos de respuesta rápida”, que se desbordan con facilidad ante el incremento de caudales. En tanto, en Hidalgo se concentra el mayor número de municipios sin acceso terrestre, lo que ha complicado las labores de rescate y entrega de ayuda humanitaria.
Miles de elementos del Ejército, la Marina y la Guardia Nacional participan en las operaciones de auxilio, estableciendo puentes aéreos y marítimos para llevar víveres, medicinas y apoyo médico a las comunidades más golpeadas.
México, un país con más de 126 millones de habitantes, mantiene una profunda tradición católica: cerca del 78% de la población profesa esta fe, según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).