Las tres instituciones financieras mexicanas señaladas por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos por presuntas operaciones relacionadas con lavado de dinero —CIBanco, Intercam y Vector— se encuentran en una etapa de liquidación acelerada. Sus interventores buscan colocar a precio de remate cualquier activo que represente oportunidad de negocio, antes de que entre en vigor el bloqueo de operaciones previsto para el próximo 20 de octubre, confirmaron fuentes del sector financiero.
En este proceso, diversos jugadores del sistema han aprovechado para expandirse. Multiva adquirió el negocio fiduciario de CIBanco, mientras que Kapital Bank prácticamente se quedó con los activos más atractivos de Intercam, a excepción de su licencia bancaria. En tanto, Vector enfrenta la misma ruta, con al menos cinco instituciones interesadas en sus activos, entre ellas Mifel, que aparece como una de las candidatas más visibles para comprar la casa de bolsa fundada por el empresario Manuel Romo.
De acuerdo con las fuentes consultadas, el objetivo es desprenderse de activos, pasivos, sucursales, fideicomisos y negocios relacionados, incluso de la operadora de bonos. Como parte de este proceso, la marca Intercam desaparecerá gradualmente: primero de sucursales, después de la papelería y finalmente de productos financieros como cuentas y contratos. Autoridades y entidades involucradas han asegurado que los clientes no tendrán afectaciones en sus operaciones durante la transición.
Uno de los principales atractivos para los interesados no solo son los activos tangibles, sino las licencias financieras. Obtenerlas a través de la compra de estas instituciones resulta mucho más barato y rápido que iniciar un proceso regulatorio, el cual puede extenderse por al menos dos años.
Por ahora, Mario Eduardo García Lecuona, dueño de Intercam, conservará su licencia bancaria, mientras que en el caso de Vector, la licencia como casa de bolsa se perfila como la pieza más codiciada en la mesa de negociación.