Guadalupe y Calvo.– La subdirectora de Obras Públicas del municipio de Guadalupe y Calvo, Esmeralda Pizarro Mendívil, se encuentra en el centro de la polémica luego de que en redes sociales circularan diversos videos en los que presuntamente aparece portando armas largas y realizando disparos al aire, hechos que han provocado indignación y severas críticas entre la ciudadanía.
En los materiales audiovisuales, difundidos recientemente, se observa a la funcionaria manipulando lo que aparentan ser armas de uso exclusivo del Ejército, mientras sonríe y realiza detonaciones al aire en un contexto aparentemente recreativo. La situación ha generado cuestionamientos sobre la conducta y responsabilidad de quienes ocupan cargos públicos.
Pizarro Mendívil es además esposa del militante de Morena Gerardo Chávez y cuñada de la Oficial Mayor del municipio, Ericka Chávez, lo que ha incrementado el escrutinio público y las exigencias de una postura clara por parte de la administración municipal.
La difusión de los videos causó una reacción inmediata de molestia entre habitantes de Guadalupe y Calvo, quienes calificaron la conducta como imprudente, irresponsable e incongruente, especialmente ante el complejo escenario de inseguridad que enfrenta el municipio.
Actualmente, Guadalupe y Calvo atraviesa una de sus etapas más críticas en materia de violencia, con reportes constantes de desplazamientos forzados, presencia de hombres armados en carreteras, enfrentamientos, privaciones de la libertad y homicidios. A ello se suma la suspensión de clases y eventos cívicos, derivado del clima de temor que prevalece en la región.
En este contexto, pobladores consideran inaceptable que servidores públicos —quienes deberían actuar con responsabilidad y dar ejemplo— presuman armamento de alto poder y se graben realizando disparos, acciones que, aseguran, normalizan la violencia y envían un mensaje negativo a la comunidad.
“La ciudadanía exige autoridades responsables y acciones reales en materia de seguridad”, han expresado voces locales, señalando la contradicción entre el miedo que vive la población y la aparente falta de consecuencias para este tipo de conductas.
Este caso se suma a otros señalamientos que han marcado a la actual administración municipal y, de acuerdo con habitantes, no es un hecho aislado, ya que en administraciones anteriores también han circulado imágenes similares de funcionarios sin que se hayan aclarado responsabilidades ni aplicado sanciones.
Hasta el momento, ninguna autoridad municipal ha emitido un posicionamiento oficial respecto a los videos ni sobre posibles investigaciones o medidas al respecto.