La modelo alemana Heidi Klum volvió a demostrar por qué es considerada una de las celebridades más creativas de Halloween, al presentarse en su tradicional fiesta de Nueva York con un inesperado disfraz: una gigantesca réplica de su propia mano.
La celebración, realizada en el establecimiento Cathédrale de Nueva York, reunió a diversas personalidades del espectáculo. Sin embargo, Klum acaparó las miradas con un vestuario que reproducía con gran realismo las características de su mano, incluyendo venas, pliegues, marcas en la piel y hasta su anillo de compromiso.
La modelo explicó que la peculiar idea surgió mientras observaba su propia mano e imaginaba cómo podría transformar sus dedos en piernas y adaptar su cuerpo a la forma de la palma.
Para conseguir el sorprendente resultado, el equipo encargado del vestuario utilizó tecnología de escaneo tridimensional, lo que permitió reproducir con precisión los detalles de su piel y crear una apariencia extraordinariamente realista.
Uno de los elementos más llamativos fue la reproducción de su anillo de compromiso, una joya que recibió de su esposo, el músico Tom Kaulitz, en 2019. La pieza original cuenta con una alejandrita, piedra preciosa reconocida por su capacidad de cambiar de tonalidad dependiendo de la iluminación.
Una tradición de disfraces espectaculares
A lo largo de los años, Heidi Klum ha convertido sus apariciones de Halloween en auténticos espectáculos, apostando por caracterizaciones cada vez más elaboradas.
En 2025 sorprendió al transformarse en Medusa, la figura de la mitología griega, con un elaborado tocado de serpientes y una extensa cola. En aquella ocasión, su esposo complementó la temática al caracterizarse como un soldado griego convertido en piedra.
Con su original propuesta de 2026, la modelo volvió a captar la atención durante una de las celebraciones de Halloween más esperadas del mundo del entretenimiento, demostrando que su imaginación continúa siendo protagonista de esta festividad.



