En medio de una creciente escalada militar entre Irán e Israel, el gobierno iraní lanzó una severa advertencia al presidente de Estados Unidos, Donald Trump: si decide involucrarse directamente en el conflicto, se desatará “el infierno en la región”.
El pronunciamiento fue hecho por el viceministro de Exteriores iraní, Saeed Khatibzadeh, quien aseguró que la confrontación actual “no es la guerra de Estados Unidos”, y alertó que cualquier intervención por parte de Washington “convertirá el conflicto en una catástrofe regional de proporciones incalculables”.
“La participación directa de Trump en esta guerra no será una demostración de fuerza, será el inicio del colapso del equilibrio regional. Irán responderá con todo su poder”, declaró Khatibzadeh en una rueda de prensa en Teherán.
La advertencia se produce luego de varios días de intensos ataques entre Irán e Israel, incluyendo bombardeos, drones y sabotajes cibernéticos. En medio de este escenario, Trump ha dejado entrever la posibilidad de una acción militar limitada en apoyo a Israel, aunque fuentes de la Casa Blanca señalan que una decisión definitiva se tomará en el transcurso de las próximas dos semanas.
Irán, por su parte, asegura que responderá con firmeza ante cualquier agresión extranjera, pero insiste en que aún existe margen para la diplomacia. Khatibzadeh recordó que su país ha aceptado participar en conversaciones con el grupo E3 (Francia, Alemania y Reino Unido), señalando que “la vía diplomática no está cerrada, siempre que cesen los ataques”.
Analistas internacionales advierten que una acción militar de EE. UU. bajo el mando de Trump podría ampliar el conflicto, involucrando a otros actores como Siria, Hezbollah en Líbano, y posiblemente a potencias como Rusia y Turquía.
Mientras tanto, organismos internacionales como la ONU y la Liga Árabe han llamado urgentemente a la contención, advirtiendo que Medio Oriente se encuentra “al borde de una guerra total”.
Con la región en tensión máxima y Trump aún sin anunciar su decisión, el mundo observa con preocupación. Irán ha dejado claro que no tolerará lo que considera una “intervención ilegítima”, y que su respuesta será proporcional, “pero devastadora”.