Las sirenas resonaron este jueves en varias zonas de Tokio y otras prefecturas del este de Japón, luego de que lluvias torrenciales activaran el sistema de alerta de emergencia del país. En especial, el distrito de Suginami se vio gravemente afectado por precipitaciones repentinas que inundaron calles, detuvieron el transporte y pusieron en marcha los protocolos de protección civil.
El fenómeno, alimentado por la interacción de varios frentes atmosféricos en medio de una intensa ola de calor, provocó la suspensión temporal del tren bala ‘Shinkansen’ en su línea Tohoku, que conecta Tokio con Sendai. La operación del tren se detuvo completamente durante al menos media hora en la prefectura de Fukushima, donde se registró una lluvia de 110 milímetros en tan solo una hora, una cifra considerada crítica por la Agencia Meteorológica de Japón (JMA).
Alerta de emergencia y riesgo de desastres
La JMA emitió una alerta de emergencia por riesgo de desastre en Fukushima, una de las más altas en la escala meteorológica japonesa, advirtiendo sobre posibles inundaciones, desbordamientos de ríos y deslizamientos de tierra. También se han activado alertas en prefecturas cercanas a la capital como Tochigi, Saitama y Chiba, lo que extiende la preocupación a todo el cinturón metropolitano de Tokio.
Además, el organismo meteorológico informó sobre la posibilidad de la formación de una franja de lluvia lineal, fenómeno que intensifica las precipitaciones de manera localizada y prolongada, aumentando exponencialmente el riesgo de catástrofes naturales.
Previsión de lluvias extremas
Para las próximas horas, se espera que las lluvias alcancen:
• 200 mm en Kanto-Koshin, región que incluye a Tokio y otras grandes ciudades,
• 180 mm en Kyushu, al suroeste del archipiélago,
• 120 mm en las islas Amami, situadas aún más al sur.
Además, existe riesgo de tormentas eléctricas severas en varias regiones del país, sumando complejidad a una situación que ya está desafiando la capacidad de respuesta de los servicios de emergencia.
Precaución extrema y medidas de seguridad
Las autoridades japonesas han pedido a la ciudadanía evitar desplazamientos innecesarios, mantenerse informados por medios oficiales y prepararse ante evacuaciones, especialmente en zonas propensas a deslizamientos. Escuelas en varias prefecturas han cerrado temporalmente, y se ha reforzado la presencia de servicios de rescate en puntos estratégicos del país.