María del Rosario Navarro Sánchez, alias “La Chayo” o “La Señora”, se declaró culpable ante autoridades de Estados Unidos de cuatro cargos criminales relacionados con tráfico de personas, armas de fuego y metanfetamina, además de proporcionar apoyo material al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
De acuerdo con documentos judiciales del gobierno estadounidense, Navarro Sánchez, de 40 años y de nacionalidad mexicana, habría participado en una red dedicada al traslado de drogas y personas hacia Estados Unidos, así como al envío de armamento de alto calibre desde territorio estadounidense hacia México.
Las investigaciones señalan que la mujer trabajaba junto con Gustavo Castro Medina, de 29 años, quien fungía como intermediario dentro de la estructura. Ambos fueron extraditados desde México en febrero de 2026 para enfrentar cargos ante una corte estadounidense.
Entre las operaciones documentadas se encuentra la negociación para adquirir 20 rifles AK-47 y dos rifles calibre .50. Según la investigación, las armas serían posteriormente trasladadas a México para ser entregadas a integrantes del CJNG.
Como parte de la negociación, Castro Medina habría transferido 3 mil dólares a agentes encubiertos que se hicieron pasar por traficantes de armas. El costo total del armamento habría sido pactado en 66 mil dólares.
El 21 de agosto de 2023, dos presuntos colaboradores de la red acudieron a El Paso, Texas, para completar el pago y recibir las armas. En ese momento fueron detenidos y tanto el dinero como el armamento quedaron bajo resguardo de las autoridades estadounidenses como evidencia.
Las autoridades también señalaron que Navarro Sánchez mantenía vínculos con personas dedicadas al tráfico de migrantes y que al menos una casa de seguridad ubicada en El Paso habría sido utilizada para ocultar personas, drogas y armas.
Tras formalizar su acuerdo de culpabilidad este 27 de agosto, “La Chayo” admitió responsabilidad por un cargo relacionado con tráfico de metanfetamina, uno por tráfico de armas, uno por tráfico de personas y otro por proporcionar apoyo material a una organización considerada terrorista extranjera por Estados Unidos.
Por su parte, Gustavo Castro Medina se declaró culpable de cargos relacionados con tráfico de metanfetamina y armas.
Hasta el momento no se ha fijado la fecha para que ambos reciban sentencia. De acuerdo con la legislación estadounidense aplicable, podrían enfrentar penas que van desde 10 años de prisión hasta cadena perpetua.



