Como parte de un proceso de reintroducción de especies, la (Semarnat), a través de su oficina de representación en Durango, participó en la liberación de cuatro ejemplares de en la .
La liberación se realizó con el objetivo de contribuir a la recuperación de esta especie emblemática, considerada en peligro de extinción, marcando su regreso a la región tras más de 50 años de ausencia.
Para dar seguimiento a su adaptación al entorno, desplazamiento y uso del hábitat, los ejemplares fueron equipados con collares de radiotelemetría, además de establecerse un sistema de monitoreo mediante cámaras trampa que permitirá evaluar su comportamiento en vida silvestre.
Este esfuerzo forma parte de una estrategia binacional entre México y Estados Unidos enfocada en la conservación del lobo mexicano y la restauración de su población en su hábitat natural.
Autoridades destacaron que el regreso de esta especie a los ecosistemas de la Sierra Madre Occidental representa un avance significativo en la conservación de la biodiversidad, así como en el equilibrio ecológico de la región.