Marx Arriaga Navarro cumplió dos días atrincherado en la oficina que ocupaba como director general de Materiales Educativos de la Secretaría de Educación Pública (SEP), luego de que le fuera notificada su separación del cargo el pasado 13 de febrero.
A través de transmisiones en vivo realizadas en Facebook, el exfuncionario ha expuesto su postura sobre la decisión y ha señalado que su salida representa, en sus palabras, un “despojo” y un intento por borrar la “memoria histórica” plasmada en los libros de texto que coordinó durante su gestión.
Arriaga también denunció presuntas acciones para retirar de los contenidos educativos referencias al caso Ayotzinapa, lo que, aseguró, forma parte de una estrategia más amplia de modificación editorial.
Al finalizar una de sus transmisiones, anunció la convocatoria a una asamblea con el objetivo de definir los pasos a seguir tras su destitución.
Postura de la SEP
Por su parte, el secretario de Educación Pública, Mario Delgado, explicó que la salida de Arriaga se debió a su negativa a aceptar modificaciones en los libros de texto, particularmente en lo referente a la inclusión y el papel de las mujeres en la historia.
Según detalló, el exdirector no estuvo de acuerdo con realizar ningún cambio en los materiales, al considerar que ello atentaba contra el legado del proyecto educativo impulsado en la administración anterior.
El titular de la SEP añadió que desde meses atrás se le había notificado a Arriaga que dejaría el cargo el 15 de febrero y que incluso se le ofrecieron alternativas para continuar dentro del servicio público, las cuales —afirmó— fueron rechazadas.
El conflicto abre un nuevo capítulo en el debate sobre el contenido y la orientación de los libros de texto gratuitos, en medio de tensiones internas dentro del sector educativo.