Un megasocavón se formó en plena avenida Malecón, a la altura de la calle Sidón, en la colonia El Bethel de Guadalajara, generando una emergencia que dejó tres personas lesionadas y afectó al menos tres vehículos, entre ellos un camión cargado con arena y una unidad de transporte de personal.
De manera preliminar, se reporta que entre los heridos se encuentran una mujer y dos menores de edad: una niña de tres años y un bebé de apenas dos meses. Los tres fueron atendidos por paramédicos de la Cruz Verde Guadalajara tras ser rescatados del interior de uno de los vehículos siniestrados.
Videos captados por testigos muestran a vecinos que, en un acto de solidaridad, llevaron una escalera para ayudar en las labores de rescate. En las imágenes se observa cómo civiles colaboran para poner a salvo a una niña y a una mujer atrapadas en un automóvil negro que cayó al fondo del socavón.
Los vehículos involucrados incluyen también un camión con la leyenda “Íñigo Transporte Empresarial” y un auto blanco compacto que quedó peligrosamente suspendido al borde del agujero, con una llanta literalmente en el aire. La zona fue acordonada y la vialidad cerrada a la circulación mientras cuerpos de emergencia y autoridades municipales se hicieron presentes.
Un patrón que se repite
Este incidente revive la preocupación ciudadana por los daños estructurales subterráneos que amenazan varias zonas de la ciudad. Apenas en el temporal anterior, se registró otro megasocavón en la transitada avenida López Mateos, casi al cruce con Periférico Sur, lo que obligó a cerrar la circulación durante más de una semana. Aquel hundimiento, de más de 12 metros de largo, generó una inversión de al menos 80 millones de pesos en reparaciones.
Ante estos sucesos, el ingeniero Arturo Gleason Spínola, experto en manejo hídrico y académico de la Universidad de Guadalajara (UdeG), ha advertido que estos colapsos del suelo no son fortuitos, sino el resultado de años de crecimiento urbano desordenado. Señala que la impermeabilización de grandes superficies y la construcción en zonas no aptas han reducido la capacidad del subsuelo para absorber el agua de lluvia, lo que termina afectando colectores y drenajes envejecidos.
“Es una serie de acciones acumuladas durante años. No se ha respetado el territorio. El agua ya no se infiltra y esto termina socavando la infraestructura desde abajo”, advirtió Gleason.
El especialista ha reiterado la necesidad de implementar un Plan Sustentable de Manejo de Inundaciones, subrayando que existen zonas de riesgo potencial, como la Calzada Independencia entre avenida Revolución y el Parque Morelos, donde podría repetirse este tipo de colapsos debido al deterioro del colector San Juan de Dios, una infraestructura subterránea antigua y expuesta a filtraciones.
Llamado a la prevención
Tras este nuevo siniestro en El Bethel, la comunidad exige respuestas y medidas preventivas. La reiteración de este tipo de emergencias pone sobre la mesa la urgencia de adoptar un enfoque integral para el manejo del agua pluvial, que incluya desde la captación de lluvia en edificaciones hasta la rehabilitación de cauces naturales y sistemas de drenaje profundo.
Mientras tanto, los trabajos de reparación y evaluación de daños en la avenida Malecón continúan, en espera de un dictamen oficial que determine las causas exactas del colapso y las responsabilidades correspondientes.