Un bebé de un año y un mes falleció la noche del 18 de febrero en la ciudad de Durango, luego de sufrir un atragantamiento mientras cenaba con su familia en un domicilio de la colonia Constitución.
De acuerdo con los primeros reportes, el menor comenzó a presentar dificultades respiratorias tras atorarse con alimento. Sus familiares lo trasladaron de inmediato a un hospital del Instituto Mexicano del Seguro Social, donde ingresó en paro cardiorrespiratorio y sin signos vitales.
Personal médico confirmó el deceso poco después. La causa fue determinada como asfixia obstructiva, derivada del bloqueo de las vías respiratorias, lo que provocó complicaciones pulmonares y cerebrales.
Se informó que el menor padecía parálisis cerebral, condición que pudo agravar la emergencia. La Fiscalía General del Estado de Durango realizó las diligencias correspondientes y no se reportan indicios de delito, por lo que el hecho fue considerado un accidente doméstico.
El caso generó consternación entre la comunidad, así como llamados a reforzar las medidas preventivas durante la alimentación de menores y a promover la capacitación en primeros auxilios pediátricos.