En Estados Unidos, Gerardo Mérida Sánchez, exsecretario de Seguridad Pública de Sinaloa, inició un proceso de negociación con fiscales federales con el objetivo de evitar un juicio a cambio de aportar información relevante sobre otros involucrados en una investigación criminal internacional.
De acuerdo con los reportes del caso, el exfuncionario llegó por su propio pie a territorio estadounidense, cruzando la garita migratoria de Nogales hacia Arizona, donde posteriormente se entregó a autoridades de los U.S. Marshals, quienes lo trasladaron a Nueva York para su presentación ante la corte federal.
En el mismo expediente también se encuentra Enrique Díaz Vega, exsecretario de Finanzas del gobierno de Sinaloa, quien inicialmente habría huido hacia Europa tras conocerse las acusaciones en su contra, aunque posteriormente viajó a Estados Unidos para incorporarse a un posible acuerdo de colaboración con las autoridades.
Ambos casos forman parte de un proceso judicial en el que los fiscales estadounidenses buscan obtener información clave sobre presuntas redes de colaboración entre exfuncionarios y organizaciones delictivas, con el objetivo de avanzar en la identificación y procesamiento de otros posibles implicados.
La primera audiencia de revisión del avance del proceso está programada para el próximo 1 de junio, donde la jueza encargada del caso evaluará los progresos de la negociación y la cooperación de los acusados.
Las autoridades judiciales en Estados Unidos mantienen la investigación abierta mientras se define si los imputados accederán a un acuerdo de culpabilidad o enfrentarán juicio formal ante la corte federal.